viernes, octubre 20, 2006

{Silencio Absoluto}

.[En recuerdo de nuestra querida Amelia, a poco más de un mes de su partida].

Yo que le tengo miedo al silencio de un lapso corto, cuando llego a mi casa y me encuentro solo. Prendo la radio para evitar escucharme, porque mi respiración "es mi único yo". Me siento en el sillón, y pienso en el silencio absoluto. No pude contener las lagrimas al verla, fria recostada en ese recinto duro. Con cuatro falsas llamas a su alrededor. Hace tiempo que no lloraba y a veces hasta queria hacerlo, pero no podía. Pero verla así, me impidió detener la lluvia agónica. Recuerdo claramente la última vez que la vi, caminando a paso lento, quejumbroso y dificil. Cada paso que ella avanzaba yo daba 5 zancadas. Me detuve y la salude. Ya casi ni veia, pero reconoció mi voz. Me respondió, con ese tono siempre amable y cariñoso. La ayude, ya que iba a buscar a quien le pusiera la inyeccion que necesitaba. Tarde 1 minuto, en lo que a ella le costaba media hora. Y nunca mas la vi. Hasta hoy, recostada y fria.


Tanto nos quiso, aunque no fueramos de la misma sangre. Siempre preocupada de cada detalle, quiza ella no tenia que comer, pero algo nos traia siempre. Yo la conoci ya mas viejita, pero mi mama recordaba cuando cocinaba ricos postres, dulces como ella. Me afecto mucho cuando me di cuenta que ya estaba quedando ciega.

Yo me siento ciego ahora. Creo que el llanto vale nada frente a todo lo que ella en vida nos entregó. Todo ese amor, preocupación, cariño, amistad, qdejara en mi una huella, que las lagrimas me recuerdan, que verla fria y recostada frente a una llamas falsas, frente al frio, frente a la soledad de una familia sanguinea suya que no la acompañaba, y conversaba como si uestuvieran en medio de la plaza de armas, comiendose un helado, el día domingo. Donde estes ahora, te agradezco, quiza no me acerque tanto a ti, como debi hacerlo, pero tu cariño reboza mis arcas...

La vida es fragil, ella parecia triste pero disfrutaba una felicidad que yo tengo y no asimilo, ella no tenia nadie a veces, y yo tengo a demasiados, muchas otras. Cada cumpleaños siempre tenia algo, un pequeño presente, para rodriguito.Siento que la vida me demuestra que siempre todo responde a otro todo. Me dice a gritos algo y me siento sordo....

Pero siento que su recuerdo será fiel, una
huella de un amor eterno... una sonrisa calida, un caminar lento....

[publicada originalmente: 16 de agosto, dia de su partida]

jueves, octubre 12, 2006

{Haz de felicidad}



El tiempo premió la espera, interfiere la causalidad y resulta un producto. A pesar de que la búsqueda de la felicidad se vuelve cuesta arriba, donde el trayecto se torna surrealista, invisible, fuera del tiempo. Porque te trastorna cuan obsesiva se vuelva la búsqueda de tal anhelo universal: la felicidad.

Cuando me siento feliz? ¿¿¿Cuando aprecio la naturaleza, mi realidad, cuando veo a los demás, cuando miro con bondad las cosas simples, cuando obtengo lo que me propongo como meta, cuando la causalidad me afecta, positiva o negativamente??? cuando mas tengo, cuando menos pierdo, cuando mis sentidos se expanden en miel pegajosa...
El que cree tener la formula para conseguirla, simplemente miente.

Lo que yo creo es que la felicidad es un estado efímero, lento, lejano que pude entrar a nuestras vidas como un haz de luz, por una ventana entreabierta, que deja ver una mínima parte de un todo feliz, el cual es inalcanzable para un ser humano, sino que a diferentes les ilumina en espectros heterogéneos..



Peor aun es cuando el mismo ser humano cierra su ventana, debido a sus problemas y no permite que el haz entre y le ilumine. Porque la oscuridad, el temor, el miedo, impiden que el haz brille y le de sentido al caminar en esta vida.

Siento que es el momento en que debo agradecer que mi ventana se haya abierto un poco, dejarme sentir este haz de felicidad que acaricia mi rostro. Porque quiero sentirme feliz, y lo hago, porque la causalidad toco mi ventana y la cuota de luz ha llegado.

Pero como en todas las cosas, la oscuridad envidiosa, quiere impedir que la ventana quede entreabierta, que la luz toque mi vida. Rumores, cahuines, la nublan. ¿El hombre le tiene miedo a que su par sienta su rostro acariciado? ¿Tendrá el ser humano esas raíces imperantes de envidia, de no poder sentir que el otro quiere respirar, que la luz toque su vida?

No quiero cerrar mi ventana ni la de otros, quiero tolerar y respetar el sentimiento de felicidad mió y de los demás. Aunque a otros no parece interesarles cuanto daño pueden causar, y a toda costa quieren que la oscuridad me y nos invada.

Estoy tranquilo, porque se que el brillo, la caricia suave de haz de luz ha llegado por diversas razones, pero no en desmedro, dañando a los demás. Y partiendo de esa base, la maldita envidia no permitirá que mi ventana permanezca entreabierta hasta que la causalidad lo impida.


R!